
Hoy hace 12 años que nuestro despacho abrió la vía judicial contra la cláusula IRPH
Tal día como hoy hace 12 años, un 21 de octubre de 2013, dimos inicio a la lucha jurídica contra la cláusula IRPH en España. Aquel día, por primera vez en el país, nuestro despacho Res Abogados presentó ante el Juzgado de Donostia la primera demanda solicitando la nulidad de la cláusula que incorporaba este índice en los préstamos hipotecarios. Lo que en apariencia podía parecer un acto jurídico más, se convirtió con el tiempo en el símbolo de una batalla colectiva por la justicia y la dignidad de miles de familias afectadas.
En las puertas del juzgado, un grupo de personas se concentraba con pancartas y esperanza, acompañando a nuestros abogados Maite Ortiz y Jose Mari Erauskin, que fueron los primeros en dar el paso. En el vídeo que os adjuntamos de aquel día, se les puede ver serenos pero decididos, conscientes de que iniciaban un camino incierto, largo y lleno de obstáculos. Aquella jornada no fue solo el inicio de un proceso judicial: fue el nacimiento de un movimiento social y jurídico que, con el tiempo, ha marcado un capítulo importante en la historia de la defensa de los consumidores.
Doce años después, seguimos esperando una respuesta definitiva del Tribunal Supremo. Sería bonito que precisamente hoy, se pronunciara reconociendo la nulidad de la cláusula que incorpora el IRPH, dando la razón a quienes nunca se rindieron. Sería una manera justa y emotiva de celebrar tantos años de lucha, de resistencia y de esperanza.
Porque en estos doce años no todo ha sido fácil. En el camino han quedado muchos afectados injustamente juzgadas, familias que no pudieron sostener la carga, que perdieron sus viviendas, afectados que no vieron reconocidos sus derechos. A todos ellos les debemos parte de este recorrido, porque sin su sacrificio y su voz, hoy no estaríamos donde estamos.
Hoy vemos que la justicia no solo se mide en sentencias, sino también en la constancia y la valentía de quienes no renuncian a ella. Doce años después, continuamos con la lucha, y aunque el silencio del Tribunal Supremo todavía pesa, la esperanza sigue intacta.

